La mayoría de nosotros vivimos la vida de modo atropellado y con poca consciencia de lo que hacemos, al final sentimos que nuestras razones para vivir nos acaban pareciendo muy superficiales y nuestra vida acaba perdiendo intensidad e ilusión.

Para obtener resultados que queremos, como lograr ese ascenso, una buena relación con un cliente, un vínculo afectivo duradero, terminar los estudios…, hay que establecer las prioridades de los objetivos que queremos y acabar cumpliéndolos. Cuando conseguimos resultados deseados, tanto en el ámbito personal como en el laboral, nuestra sensación de control de la vida es superior y esa seguridad nos lleva a querer obtener nuevamente resultados, nos reafirmamos en nosotros mismos en nuestras cualidades y talentos innatos.

Las personas exitosas que logran resultados deseados son más felices, disfrutan de mayor confianza en sí mismos, su satisfacción interior es mayor y sus relaciones personales más armoniosas.

¿Cómo obtener los resultados deseados para tu vida?:

  • Fórmate en nuevos conocimientos y nuevas habilidades, es muy importante en este siglo XXI continuar con tu formación en todos los aspectos, así como para obtener nuevas habilidades y herramientas. Como siempre, insisto, opta por la formación transversal (materias que no tienen que ver con tu profesión habitual) que añadan un plus y saquen de la zona de confort a tu cerebro, mejorando tus redes neuronales.
  • Establece relaciones efectivas. Es importante hacer relaciones nuevas cada día, cada semana, y ampliar nuevos horizontes de amistades y relaciones de trabajo. Solos podemos hacer mucho, pero sin duda acompañados podemos llegar más lejos. Crea Alianzas para avanzar en tu propósito.
  • Marcarte objetivos a corto y largo plazo. Hacerlo de forma concisa tanto en tu vida profesional como personal, y por supuesto un calendario para el cumplimiento de los mismos. Y para ello la actitud (a-ti-tu), pues el cambio se logra dentro de ti para el logro, para la acción, cada día.

No olvidemos que el presente y el futuro están en nuestras manos.
La felicidad radica en un conocimiento de uno mismo y desarrollo de objetivos y metas concretas para alcanzarlo.

– Lidia Monzón – Speaker Inspiracional, Mentora y formadora.