Estos días leí un artículo que me hizo reflexionar, y a veces me gusta transmitir este tipo de experiencias, tanto para asentarlas como para compartirlas.

En muchas de las lecturas de crecimiento personal nos encontramos con aquellos libros dirigidos a enseñarte a decir que “no” en tu vida, algo que aprendemos a lo largo de nuestra experiencia muchas veces a duras penas, pero finalmente de forma muy tímida comenzamos a saber hacerlo.

Me pregunto por qué no hay más literatura escrita para enseñarnos a decir “Si”, aprender a escucharnos, a hacernos caso, a apostar por esa primera idea que nos asalte, a decir “si” a esa primera intuición…

Los años de no decir “Si” hacen que nos hagamos insensibles a nuestro propio grito vital, así pues, te invito a cultivar tu escucha y tu voz interior, y para ello seguiremos unos cortos pasos:

  • Deja de vivir pre-ocupado y en la queja, eso te impide darte cuenta, pues tu enfoque es en lo negativo de la vida y ahoga tu voz interior, poniéndote siempre al borde del abismo imaginario de lo dramático.
  • Comenzar a desarrollar una actitud entusiasta y apasionada por la vida, para ello la elección de tu lenguaje diario potenciador será clave. Recuerda los hábitos nuevos requieren de 21 días mínimos de práctica. Enamórate de tu lenguaje diario. Elije palabas potenciadoras, el castellano es rico en ellas, disfrútalas, explora, experimenta con las palabras.
  • Deja de rechazar el dolor y el miedo, ambas permiten también un aprendizaje cuando se transita sin ansiedad y desde la aceptación, son solo etapas. “Eso” también pasará y el aprendizaje que dejan tras los momentos de dolor y miedo son claves para nuestra evolución, saliendo fortalecidos en nuestra personalidad y en nuestro “Si” a la vida.

Deja que todo fluya en tu vida, y que nada influya de forma permanente!

– Lidia Monzón – Speaker Inspiracional, Mentora y formadora.