Actualmente muy demandado, ideal para una buena digestión y una dieta equilibrada. Es un cereal milenario. De grandes propiedades nutricionales y excelente sabor, contiene gran cantidad de fibra y aunque contiene gluten, es más fácil su digestión.

Su nombre oficial es Triticum Aestivum y su cultivo se conoce hace al menos 7.000 años en Irán. A España llega en la Edad Media.

Este cereal muy utilizado fue siendo sustituido poco a poco por el trigo, por ser este más fácil de manejar y su elaboración. La espelta tenía una panificación algo más difícil.

Si hablamos de los componentes nutricionales de la espelta, son muchos:

  • Es el trigo mejor tolerado por el organismo. Moderadamente calórico (unas 338 cal/100 g) tiene un mayor contenido de proteínas (14,5%) que el trigo común (11,5%).

  • Sus hidratos de carbono (60% en el grano crudo y 20% en el cocido) son mayoritariamente complejos y van acompañados de abundante fibra (10% y 4%, respectivamente), de ahí que presenten un índice glucémico bajo, es decir, que su asimilación en el organismo sea lenta y progresiva, aportando energía de forma prolongada.

  • Baja en grasas, en su mayoría monoinsaturadas, entre el resto de sus componentes figuran vitaminas del grupo B (1,2,3,6,9) y E; minerales como magnesio, manganeso, fósforo, hierro, cobre, zinc, selenio o potasio, calcio y compuestos fitoquímicos que hacen de ella un cereal muy recomendable.

  • Es un cereal que se digiere mucho más fácilmente que el trigo. Esto es debido precisamente al gluten tan débil que contiene.

  • El pan de espelta es muy energético, pero aporta menos calorías que el elaborado con la harina de trigo clásica, su consumo diario ayuda a disminuir los niveles de colesterol y regula el metabolismo. También causa menores problemas alérgicos que el trigo y gracias a su alto contenido en triptófano, estimula la producción de serotonina.

Es un pan que a nivel industrial es más difícil de elaborar, por las características del grano pequeño y su cáscara, lo que hace que sea un pan más de elaboración de panadería artesanal. Su panificación es algo más complicada. La suma de todos estos factores hace que su precio sea algo más caro, si lo comparamos con el trigo. Pero sin duda vale la pena pagar su precio o elaborarlo en casa, por ser excelente alimento con nutrientes.

EN PANADERÍA Y BOLLERÍA

Las masas de espelta suben menos que las de trigo común porque retienen más humedad. Su textura también es más gruesa. A cambio se disfruta de un sabor más rico y complejo y las piezas duran más tiempo tiernas. Un 15% de la harina empleada puede sustituirse por la de trigo común sin que los resultados varíen mucho. Su uso en masas de pizzas, empanadas, crepes, galletas o bizcochos no presenta dificultad y procura resultados deliciosos.

El L-triptófano

  • Es un aminoácido esencial, lo que significa que nuestro organismo no puede producirlo por sí mismo y por eso debemos obtenerlo a través de los alimentos que componen nuestra dieta. Los aminoácidos son moléculas que se combinan para formar proteínas y son imprescindibles para muchos de los procesos de nuestro metabolismo, así como para que sea posible la creación de nuevas células.
  • El triptófano es fundamental para el crecimiento y desarrollo, pero lo más destacado de él es que funciona como precursor de la serotonina, un neurotransmisor implicado en la regulación del estado anímico, el estrés y el apetito.
  • Además, el triptófano es imprescindible para la síntesis de melatonina, la hormona clave para regular los ciclos de sueño y vigilia, de modo que contribuye a que duermas mejor. También es necesario para la producción de vitamina B3 o niacina, que asegura el buen funcionamiento del sistema nervioso y del circulatorio y mantiene la piel sana, entre otras muchas funciones.
  • Por todas estas razones, se considera que tener unos buenos niveles de triptófano ayuda a prevenir trastornos como insomnio, depresión, ansiedad y síndrome premenstrual, entre otros.

La serotonina

  • La serotonina es un neurotransmisor que actúa en el cerebro, estableciendo comunicación entre las células nerviosas, pudiendo también encontrarse en el sistema digestivo y en las plaquetas de la sangre.
  • Esta hormona se produce a través de un aminoácido llamado triptófano, que se obtiene a través de los alimentos.
  • La serotonina es una hormona que actúa regulando el humor, el sueño, el apetito, el ritmo cardíaco, la temperatura corporal, la sensibilidad y las funciones intelectuales y por esto, cuando esta hormona se encuentra en baja concentración, puede causar mal humor, dificultad para dormir, ansiedad o incluso la depresión.
  • Una de las formas de aumentar la concentración de serotonina en el torrente sanguíneo es consumir alimentos ricos en triptófano, practicar actividad física con regularidad y en casos más severos, a través de la ingesta de medicamentos.

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Instructora – Formadora en nutrición y sostenibilidad
Blanca Rouneau