¿Qué se puede hacer para llevar mejor esta situación?

Canaliza tu energía, de nada nos vale la queja o la crítica, al contrario, ello nos lleva a sentir más angustia y estrés. Hay algo que yo utilizo mucho y es escribir esos sentimientos y emociones negativas en un papel. Cuando siento que he terminado, cojo el papel y lo quemo, también puedes escribirlo en papel higiénico y luego romperlo en pedacitos muy pequeños, que luego desechas por el wc. De esta forma saco esas emociones que son dañinas para mi cuerpo.

Recuerda que cada uno puede decidir cómo quiere ver las cosas, si como un problema o como una oportunidad.

Yo te recomiendo que lo veas de la segunda forma, como una oportunidad. Oportunidad de pasar tiempo contigo mismo. Medita, no hace falta que estés mucho tiempo, céntrate en tu respiración y cada vez que inhales siente paz, amor, armonía… y cuando exhales siente como de tu interior sale el todo el miedo, la angustia y la preocupación que esta situación nos genera a todos. En este post hemos preparado una sencilla guía de 6 pasos para meditar en casa, ¡sigue leyendo!

Aprovecha y lee, termina esos libros que has dejado a medias o lee aquellos que tienes en tu lista de libros pendientes desde hace tiempo. Escucha música que te ayude a subir tu vibración, ayuda a tu cerebro a subir tu estado de ánimo.

Y si puedes, pasa tiempo con los tuyos, tu pareja, tus hijos, llama a tu familia y amigos y comparte con ellos cosas positivas. Abre tu corazón, diles cuanto los amas, lo importantes que son para ti. Aprovecha que hoy puedes hacerlo.

Pasos para comenzar a meditar.

  1. Busca un lugar tranquilo, que te permita estar relajado y sin interrupciones ni interferencias. Puede ser en tu dormitorio, terraza… Cualquier lugar es bueno si te permite estar cómodo y centrado, totalmente inmerso en la actividad que vas a iniciar.
  2. Colócate de manera correcta, es decir, en el suelo con la espalda recta, pero sin tensiones, manteniendo los hombros y brazos relajados. Algunas personas prefieren sentarse en una silla o de rodillas en vez de la clásica postura, y también existe la meditación tumbada. Sea cual sea la posición que adoptes, la espalda siempre debe estar recta y el cuerpo, especialmente los hombros y brazos, relajados.
  3. Céntrate en tu respiración, cierra tus ojos y siente como el aire entra y sale de tu cuerpo.
  4. Acepta tus pensamientos y continúa, puede pasar que, durante la práctica de la meditación, surjan distintos pensamientos: nuestros problemas personales, la incomodidad del momento o la inseguridad de estar haciendo bien la meditación o no (algo que suele ocurrir cuando nos iniciamos en esta práctica). Pero esto es algo normal y, por tanto, debemos aceptarlo y seguir centrados en la respiración. Dejar que los pensamientos vayan fluyendo, y tal vez, en esa calma, encuentres soluciones o puntos de vista que no habías considerado.
  5. Aumenta el tiempo de meditación de manera progresiva, empieza por un minuto y ve aumentando el tiempo hasta llegar a meditar por 20 o 30 minutos diarios, así ayudarás a mejorar tu bienestar.
  1. Haz de la meditación un hábito saludable, practícala cada día.

– Maria Goretti